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	<title>40 Limones &#187; paternidad</title>
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		<title>La vaca de Fulano</title>
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		<pubDate>Sat, 17 Dec 2011 21:00:16 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Darío</dc:creator>
				<category><![CDATA[Mi opinión]]></category>
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		<description><![CDATA[El famoso chiste dice que los mandamientos de Dios son 10 ó 9, dependiendo del género de quien los lee, porque para las mujeres, el noveno no aplica, ya que se le habla al hombre y el no codiciar "las posesiones" de su prójimo... dentro de las cuales, "la mujer del prójimo" va incluida, como una vaca más del ganado.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Quiero empezar pidiendo perdón a todas las mujeres que lean esta limonada y puedan sentirse ofendidas o desconsideradas por mí. Realmente no escribo con intención de agravarlas y si lo piensan un poco, creo que podrían coincidir conmigo en que mi posición las favorece.</p>
<p>¿Alguna vez les he dicho cuánto aborrezco algunas leyes anacrónicas, patrimoniales y eminentemente machistas? Nuestra sociedad esta plagada de ellas, residuo de una historia de abuso sistemático sobre la mujer.</p>
<p>Tomemos por ejemplo la ley que indica que los hijos deben nombrarse primero con el apellido del padre y luego el de la madre. Me parece absurdo y lacerante el que una mujer divorciada (como ya son casi o más de la mitad de las que alguna vez se casaron) tenga que criar hijos con poco (o ningún) apoyo de la figura paterna y tener que mencionar el apellido del padre (demasiadas veces &#8220;irresponsable&#8221;) cada vez que lo inscribe en algún lado, que lo llaman por nombre completo y todo eso. No tengo cifras, pero apuesto a ciegas a que son muchas más las mujeres que se ocupan de sus hijos que los hombres que verdaderamente asumen la paternidad como debe ser.</p>
<p>Ya dije hace unos años que <a title="¿Cuál es tu apellido materno?" href="http://40limon.es/2010/08/cual-es-tu-apellido-materno/" target="_blank">yo SIEMPRE utilizo mis dos apellidos</a> y aprecio muchísimo a las personas que hacen ese gesto, el cual para mí es un tributo a la madre. Sé que en países como Estados Unidos el apellido materno literalmente desaparece (al punto que la mujer al casarse lo pierde), pero me revienta la situación en países como el nuestro, donde no tenemos necesidad de prescindir del apellido de nuestras madres, y aún así pocas veces lo usamos.</p>
<h2>La mujer, propiedad del hombre</h2>
<p>El famoso chiste dice que los mandamientos de Dios son 10 ó 9, dependiendo del género de quien los lee, porque para las mujeres, el noveno no aplica, ya que se le habla al hombre y el no codiciar &#8220;las posesiones&#8221; de su prójimo&#8230; dentro de las cuales, &#8220;la mujer del prójimo&#8221; va incluida, como una vaca más del ganado.</p>
<p>Y antes de que venga la horda de escatológicos a explicarme lo que &#8220;debo entender&#8221; de ese texto, me refugio en decir que este y miles de textos &#8220;sagrados&#8221; de la Biblia y de otros libros religiosos han ayudado por siempre a perpetuar el estigma de que es correcto que la mujer sea &#8220;del hombre&#8221; pero no al revés. La propiedad es solo masculina. A la mujer, sumisión, y si jode mucho, un golopón (ah, pero ese es otro tema, perdón&#8230; volvamos).</p>
<p>Yo creo en el matrimonio, pero no en todas las pendejadas que nos enseñaron. Soy divorciado, pero JAMÁS pedí ni estimulé a mi esposa a ser &#8220;de Martínez&#8221; porque el primero que se ofendería con algo así sería yo mismo. Yo no poseo a ninguna persona, ni siquiera a mi propia hija, mucho menos a una mujer. Esa partícula &#8220;de&#8221; para enlazar el apellido del esposo me suena brutalmente esclavizante, abusiva, anacrónica, innecesaria, unilateral e injusta. ¿Por qué, si el matrimonio es un acuerdo entre iguales, no pedir que el hombre igualmente lleve el &#8220;de&#8221; con el apellido de su esposa? ¿No es lo igualitario y justo?</p>
<p>¿Por qué se sugiere (no sé si esto es actual, pero hasta hace 10 años lo era) que cuando la mujer se casa, modifique su cédula  de identidad y electoral para que incluya el azaroso &#8220;de&#8221;? Si bien la ineficiencia de nuestros sistemas no hace que esto sea ya tan común, pero el procedimiento es ese; si la mujer cambia a casada, debe incluirse el apellido del marido. Pero no lo contrario.</p>
<p>Ahora bien, estas divagaciones mías serían pura <em>paconga</em> si la cosa fuera simplemente que la mujer (por pendejadas legales) necesita adicionar el apellido de su marido. El problema es que todo va mucho más allá.</p>
<h2>Mujeres que atentan contra su identidad</h2>
<div id="attachment_2230" class="wp-caption aligncenter" style="width: 610px"><a href="http://www.laselecta.org/wp-content/uploads/2011/11/6.jpg"><img class="size-full wp-image-2230  aligncenter" title="‎La identidad en pedazos" src="http://www.laselecta.org/wp-content/uploads/2011/11/6.jpg" alt="‎La identidad en pedazos" width="600" height="336" /></a><p class="wp-caption-text">‎La identidad en pedazos</p></div>
<p>Hay mujeres que declinan usar AMBOS apellidos con los que fue declarada al nacer para darse a conocer con el famoso &#8220;de mengano&#8221;. ¿No es una asombrosa falta de respeto a sus propios padres y a sí misma? ¿Cómo un hombre permite que su mujer reformule su nombre para pasar a ser un mueble más de la propiedad del hombre? ¿Es que se están volviendo locas?</p>
<p>¿Qué puede estar pasando por la cabeza de una mujer que deja de usar sus apellidos naturales para asumir uno que no tiene garantías de permanencia, que no le aporta nada sino que al contrario le complica las cosas (ya no es &#8220;Herminia Berigüete Florimón&#8221; sino &#8220;Herminia de Brazobán&#8221;, con todo lo que implica en documentación legal). ¿Sólo porque el apellido del marido &#8220;suena a cuartos&#8221;? Coño, ¿tan mal estamos?</p>
<p>Yo les he dicho antes que NO soy abogado. No sé de leyes casi nada. Sólo soy un hombre que mira el discurrir de las cosas con un ojo analítico y se cuestiona el por qué de tantos sinsentidos que ocurren. Termino afirmando que creo firmemente, que las mujeres que usan el &#8220;de esposo&#8221; están voluntariamente cediendo toda su personalidad e identidad ante alguien que en muchas ocasiones ni siquiera lo merece.</p>
<p>Y usted, ¿qué piensa?</p>
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		<title>Tres columnas de la &#8220;pamaternidad&#8221;</title>
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		<pubDate>Sat, 20 Aug 2011 22:04:06 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Darío</dc:creator>
				<category><![CDATA[Mi opinión]]></category>
		<category><![CDATA[divorcio]]></category>
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		<description><![CDATA[La pamaternidad no es cosa de echar pulsos. Hace falta que ambos padres, estén juntos o divorciados, asuman su papel de padres con el objetivo de que los hijos e hijas se desarrollen en plenitud. Las batallas (psicológicas, económicas, privadas, públicas o legales) siempre tienen como primera y principal víctima a la criatura que trajimos al mundo.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Hay situaciones que los seres humanos rara vez comprendemos correctamente a menos que las vivamos en carne propia. El viejo consejo de &#8220;Aprende en cabeza ajena&#8221; es sumamente inútil cuando se trata de cosas tan delicadas como la paternidad responsable (término que como señaló mi amiga <a title="Melissa Rodríguez-González" href="https://twitter.com/#!/melogonza" target="_blank">Melissa Rodríguez &#8211;now González&#8211;</a>, es una triste redundancia).</p>
<div id="attachment_1982" class="wp-caption alignright" style="width: 310px"><a href="http://40limon.es/wp-content/uploads/2011/08/pamaternidad.jpg"><img class="size-medium wp-image-1982" title="La Pamaternidad" src="http://40limon.es/wp-content/uploads/2011/08/pamaternidad-300x199.jpg" alt="La Pamaternidad" width="300" height="199" /></a><p class="wp-caption-text">La Pamaternidad</p></div>
<p>Ser padre o madre de una criatura que viene al mundo sin dudas es una de las experiencias más transformadoras que puede ocurrir en la vida de cualquier persona. Por más libros, consejos, terapia, cursos o ejemplos que tengamos, en el mismo segundo en que un nuevo ser humano rompe a dar gritos en la sala de partos, hay dos vidas (las de los padres) que jamás volverán a ser iguales. Todo cambia. Todo.</p>
<p>Sin embargo, hay cosas que, de acuerdo a mi criterio, no deberían cambiar, ni siquiera por la llegada de un hijo o hija a nuestras vidas. Sin pretender ser experto en temas psicológicos o legales de las relaciones de pareja, me atrevo a exponer estas tres enseñanzas centrales sobre la &#8220;pamaternidad&#8221;.</p>
<h3>Los hijos NO son lo principal en tu vida</h3>
<p>Yo creo en que una pareja se debe primero uno al otro, y luego a sus hijos. Sé que este es un enfoque chocante y que &#8220;suena feo&#8221; a muchas personas, pero ruego que me permitan explicar mi punto. Yo estoy convencido de que cuando un hijo o una hija viene a nuestras vidas, de inmediato contraemos una <strong>responsabilidad</strong> que legalmente termina con la mayoría de edad del vástago, pero que en la práctica se extiende por toda la vida. Y eso no se afecta con el destino final de la relación de pareja que procreó la criatura, sea que los padres cumplan 75 años de unión o que se divorcien (o nunca llegasen a convivir como pareja), la realidad es que ambos tienen una responsabilidad que no se borrará jamás.</p>
<p>Sin embargo, muchas personas entienden que la prioridad 1A que tienen como pareja de padres es la de velar por los retoños, y eso es un craso error, uno que con frecuencia desestabiliza totalmente la dinámica de pareja y puede destruir la relación. Cuando uno de los padres llega a darle más importancia a la &#8220;pamaternidad&#8221; que a su cónyuge, empieza a crear un caldo de cultivo que generalmente da un sancocho agrio. Los hijos son préstamos de la vida que nos toca encaminar hasta que puedan alzar su propio vuelo y crear su nido particular con otra persona que fue criada por otros padres. Al final, los padres estamos &#8220;condenados&#8221; a quedarnos solos (o acompañados de nuestra pareja en un buen caso) y ver partir a cada hijo o hija.</p>
<p>Los hijos no son lo primero, sino la pareja (sea ésta el padre o la madre de la criatura, o una nueva pareja). Sólo cuando la relación de pareja es saludable y está bien atendida podremos tener la capacidad de dedicar el mejor de nuestros esfuerzos a los hijos. Así es que funciona el juego.</p>
<h3>No te puedes divorciar de los hijos</h3>
<p>Hay padres y madres que cuando firman una sentencia de divorcio entienden que el resto de sus vidas deberán dedicarse a hacerle la vida imposible a su ex-pareja. En el pasado, los hombres &#8220;jodían&#8221; a las mujeres con el aspecto financiero, ya que solían ser sólo ellos quienes sostenían económicamente el hogar. Al romperse el vínculo, la mujer, muchas veces sin preparación (porque tenía que ser ama de casa y esposa a tiempo completo, ya que era mal visto que descuidara su hogar por estar &#8220;perdiendo el tiempo&#8221; en una universidad o un trabajo) quedaba totalmente a merced de lo que el ex-esposo se dignara a regalarle casi como limosna.</p>
<p>Hoy día las cosas son bastante distintas, ya que en general el sexo femenino se ocupa mucho más en su crecimiento personal y en agenciarse recursos propios para su sustento y el mantenimiento del hogar. Por eso, cuando sobreviene el divorcio, ya los hombres no tienen mucha cancha para &#8220;joder&#8221; a la mujer en el aspecto económico, pues posiblemente a ellas les vaya mejor solas que mal acompañadas. En ese sentido, el &#8220;arma favorita&#8221; de muchos hombres para hacerles la vida imposible a sus ex-parejas, resulta ser los hijos.</p>
<p>Las leyes vigentes sobre custodia, manutención, régimen de visitas y manejo de la paternidad son siempre odiosas. Su interpretación mantiene bien ocupados a los abogados especialistas en casos de familia y las fiscalías barriales que tienen que ver con niños, niñas y adolescentes se mantienen en plena ebullición todos los días. Pero en el fondo, la realidad es que son necesarias las leyes, los tribunales y las asesorías de psicólogos infantiles, porque existe un número creciente y alarmante de padres (y madres en menor escala) que buscan todos los medios posibles para &#8220;vengarse&#8221; de sus parejas ejerciendo abuso psicológico, económico y (tristemente) físico, no solamente contra su ex-pareja, sino contra sus propios hijos.</p>
<p>¿Por qué hay tantos &#8220;padres&#8221; (comillas a propósito) que se esfuerzan tremendamente en &#8220;forzar el mingo&#8221; para pulsear contra la madre, inclusive yéndose a tribunales, nomás para complacer sus caprichos y sus insensateces? Sé que existen casos de madres abusadoras, pero estadísticamente son casi irrelevantes comparados con los energúmenos que se valen de relaciones y abusos de poder para ponérsela en Pekín a una madre que quiere ver a su hijo bien encaminado. Y no sólo buscan imponer sus caprichos sino que mantienen un prolongado tira-y-jala con los costos de manutención, buscando minimizar su aporte hasta la ridiculez, sin entender que se trata de la manutención de su propio hijo o hija.</p>
<h3>Todo está escrito</h3>
<p>Si algo he aprendido en mi propia experiencia como padre divorciado es que nada, nada en absoluto que tenga relación con la crianza de mi hija pasa sin quedar registrado en algún lado. Y esto aplica para todo padre o madre divorciado. Todo queda asentado en uno o varios libros. Algunos de estos registros se hacen en libros físicos (pagos, cuotas, regalos, etc), pero la mayor parte de los renglones se escriben en un libro invisible pero más presente y real que cualquiera que podamos tocar: El corazón de nuestros hijos e hijas.</p>
<p>Como dije al principio, nunca comprendemos la paternidad hasta que nos toca vivirla. Por eso nunca logramos comprender cómo funciona el alma de nuestros retoños, pero créanme: nada les pasa desapercibido. Todo lo ven, todo lo anotan, todo lo registran&#8230; y al final, todo lo usan. Todo lo que hoy hacemos cuando ellos son pequeños y &#8220;no comprenden las cosas de los adultos&#8221;, en realidad sí se guarda. Y lo más importante es que la tinta que usan nuestros hijos e hijas cuando escriben sus memorias sobre lo que hacemos con ellos es indeleble, es veraz y suele ser, con el tiempo, el verdugo más implacable de todos.</p>
<h3>En fin</h3>
<p>Es vital que comprendamos que la pamaternidad no es cosa de echar pulsos. Hace falta que ambos padres, estén juntos o divorciados, asuman su papel de padres con el objetivo de que los hijos e hijas se desarrollen en plenitud. Las batallas (psicológicas, económicas, privadas, públicas o legales) siempre tienen como primera y principal víctima a la criatura que trajimos al mundo.</p>
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		<title>La Wikipedia de mi hija</title>
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		<pubDate>Tue, 12 Jan 2010 19:51:59 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Darío</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Un melón. Un limón. Un pincho atravesando el limón. Una muesca que representa nuestra isla, otra que representa a Argentina. Por supuesto, mucho de hacer girar el limón alrededor del melón, sobre su propio eje inclinado.

Y mi mejor esfuerzo por reforzar la clase de geografía de hoy, en la que aprendió la traslación y rotación de la Tierra,... y el por qué es verano en Argentina cuando aquí hace tanto frío.

Adoro ser la Wikipedia de mi hija.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Un melón. Un limón. Un pincho atravesando el limón. Una muesca que representa nuestra isla, otra que representa a Argentina. Por supuesto, mucho de hacer girar el limón alrededor del melón, sobre su propio eje inclinado.</p>
<p>Y mi mejor esfuerzo por reforzar la clase de geografía de hoy, en la que aprendió la traslación y rotación de la Tierra,&#8230; y el por qué es verano en Argentina cuando aquí hace tanto frío.</p>
<p>Adoro ser la Wikipedia de mi hija.</p>
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		<title>Día de los Padres</title>
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		<pubDate>Sun, 27 Jul 2008 23:23:18 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Darío</dc:creator>
				<category><![CDATA[Mi opinión]]></category>
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		<description><![CDATA[Almorcé con mi hija hoy y recibí de ella una tarjeta manuscrita que me hizo para la ocasión con su artístico sentido del color. También me entregó un presente, pero es la tarjeta lo que me importa, lo que valoro más, lo que atesoro, aunque sean borrones en una hoja maltrecha. Vielka no sabe, no se imagina, el poder que tienen sus ojos cuando me mira, y la fuerza que tienen sus labios cuando me dice "¡papi, te amo!". No hay nada en el mundo, nada que pueda ser más fuerte que mi hija cuando me abraza. No hay nada que pueda hacerme más feliz que sus labios bendiciendo mis mejillas. Y sin embargo, a pesar de toda esa felicidad que ella me da, me siento triste... porque envidio a mi propia hija. De alguna manera extraña, como si fuera un loop autoreferenciado, yo quisiera ser mi hija, y que mi padre fuera yo. Y es que no tengo ni un solo recuerdo de mi padre almorzando conmigo; no tengo ni una sola memoria de alguna tarjeta que le hiciera por el Día de los Padres.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Almorcé con mi hija hoy y recibí de ella una tarjeta manuscrita que me hizo para la ocasión con su artístico sentido del color. También me entregó un presente, pero es la tarjeta lo que me importa, lo que valoro más, lo que atesoro, aunque sean borrones en una hoja maltrecha. Vielka no sabe, no se imagina, el poder que tienen sus ojos cuando me mira, y la fuerza que tienen sus labios cuando me dice &#8220;¡papi, te amo!&#8221;. No hay nada en el mundo, nada que pueda ser más fuerte que mi hija cuando me abraza. No hay nada que pueda hacerme más feliz que sus labios bendiciendo mis mejillas. Y sin embargo, a pesar de toda esa felicidad que ella me da, me siento triste&#8230; porque <strong>envidio a mi propia hija</strong>. De alguna manera extraña, como si fuera un loop autoreferenciado, yo quisiera ser mi hija, y que mi padre fuera yo. Y es que no tengo ni un solo recuerdo de mi padre almorzando conmigo; no tengo ni una sola memoria de alguna tarjeta que le hiciera por el Día de los Padres.</p>
<p>Dicho de alguna manera imperfecta, solamente he venido a saber lo que es el día del padre cuando me convertí en uno, y jamás sentí la esencia de ser la variable &#8220;hijo&#8221; antes de convertirme en la variable &#8220;padre&#8221;. Envidio a Vielka porque ella sí tiene un padre que la busca y valora sus regalos y sus palabras, cosas que jamás tuve yo. Envidio a Vielka porque ella sí sabe a qué saben mis besos y mis abrazos, cosas que jamás supe yo.</p>
<p>Por eso, creo que esta canción de Franco de Vita es un reflejo claro de lo que no quiero ser en mi función de padre en la ecuación, aunque haya vivido toda la vida con este tipo de padre en mi propia ecuación de hijo.</p>
<p><object classid="clsid:d27cdb6e-ae6d-11cf-96b8-444553540000" width="425" height="344" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0"><param name="src" value="http://www.youtube.com/v/zn_dWOdupq8&amp;hl=en&amp;fs=1" /><param name="allowfullscreen" value="true" /><embed type="application/x-shockwave-flash" width="425" height="344" src="http://www.youtube.com/v/zn_dWOdupq8&amp;hl=en&amp;fs=1" allowfullscreen="true"></embed></object></p>
<p>No basta<br />
traerlos al mundo porque es obligatorio<br />
porque son la base del matrimonio<br />
o porque te equivocaste en la cuenta.</p>
<p>No basta<br />
con llevarlos a la escuela a que aprendan<br />
porque la vida cada vez es más dura<br />
ser lo que tu padre no pudo ser.</p>
<p>No basta<br />
<strong>que de afecto tú le has dado bien poco<br />
todo por culpa del maldito trabajo<br />
</strong>y del tiempo.</p>
<p>No basta<br />
Porque cuando quizo hablar de un problema<br />
<strong>tú le dijiste niño será mañana</strong><br />
es muy tarde estoy cansado.</p>
<p>No basta<br />
comprarle todo lo que quizo comprarse<br />
el auto nuevo antes de graduarse<br />
que viviera lo que tú no has vivido.</p>
<p>No basta<br />
<strong>con creer ser un padre excelente<br />
porque eso te dice la gente<br />
a tus hijos nunca les falta nada.</strong></p>
<p>No basta<br />
<strong>porque cuando quizo hablarte de sexo<br />
se te subieron los colores al rostro<br />
y te fuiste&#8230;</strong></p>
<p>No basta<br />
porque de haber tenido un problema<br />
lo había resuelto comprando en la esquina<br />
lo que había, lo que había.</p>
<p>No basta<br />
con comprarle curiosos objetos&#8230;<br />
No basta<br />
<strong>cuando lo que necesita es afecto,<br />
aprender a dar valor a las cosas&#8230;<br />
</strong>porque tú no le serás eterno.</p>
<p>No basta<br />
castigarlo por haber llegado tarde<br />
si no has caído ya tu chico es un hombre<br />
ahora más alto y más fuerte<br />
que tú, que tú, que tú&#8230;</p>
<p><strong>¡No basta!<br />
¡No basta!<br />
¡No basta!<br />
¡No basta!<br />
¡No basta!<br />
¡No basta!<br />
¡No basta!</strong></p>
<p>&#8230;</p>
<p>Feliz día de los padres, Donda.</p>
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