Twitter llega a Wall Street

Twitter llega a Wall Street

Twitter, el servicio de microblogging que no sabíamos que necesitábamos y sin el que ya no podríamos vivir, se encuentra en una etapa de madurez. Desde que Jack Dorsey escribiera su famosa frase “just setting up my twttr”, el servicio nos ha hecho testigos instantáneos de tantos acontecimientos mundiales, locales y hasta espaciales que la verdad cuesta pensar que apenas ha cumplido siete años. Y hoy sin dudas será el más importante de los días para Twitter, al iniciar su oferta de acciones en la bolsa de Nueva York, convirtiéndose de esta manera en una empresa pública.

Inicialmente, Twitter arranca con 70 millones de acciones a 26 dólares cada una, lo que, luego de proyecciones, cotiza a la empresa entre 14 y 18mil millones de dólares. El costo de la acción inició bastante más alto de lo previsto, lo cual obedece a una estrategia ya utilizada por Facebook y otras empresas del sector, con la que buscan aprovechar el ruido que han generado. Además, dependiendo de cómo vaya el día, la empresa podría liberar 10.5 millones de acciones más. La captura inicial de fondos por la venta directa de las acciones ofrecidas rondará los 2 mil millones de dólares.

En primera instancia, la salida de Twitter a la bolsa (con el símbolo de TWTR) planteaba la posibilidad de que la acción fuera recibida con frialdad por los inversionistas y que cayera muy por debajo de su ofrecimiento inicial de 26 dólares la acción. Los números hasta ahora indican que ese temor es infundado pues en apenas unas horas de haber salido, la empresa ya está cotizando sobre los 45 dólares por acción.

No obstante lo alentadora de esta primera señal, queda por verse si los inversionistas confiarán en la empresa más allá de su debut. Una razón para el recelo son las dudas de los analistas al considerar que Twitter no vale lo que dicen las proyecciones, y que podríamos estar frente a una nueva versión de la “burbuja 2.0” que explotó a finales del siglo pasado. En una encuesta reciente, más de la mitad de los consejeros financieros recomendaron tomar a Twitter con cautela al no considerarla una buena inversión. Los ejecutivos de Twitter han procurado leer bien la historia y aseguran que no hay dudas sobre el astronómico valor de la empresa y su servicio.

Los entusiastas y evangelistas de Twitter insisten en que el verdadero valor del servicio trasciende los métodos de valoración de las bolsas de acciones. Si bien eso no ayuda a contextualizar a Twitter contra otras empresas de tecnología, da una idea de lo arraigado que está el servicio en la psique de sus usuarios.

En mayo, Facebook salió a la bolsa con un precio por acción de 45 dólares, similar al de Twitter hoy, para desplomarse el primer día a menos de 24 dólares. Al día de hoy, la empresa de Mark Zuckerberg ha recuperado el terreno.

¿Habrá beneficios para las empresas que usan Twitter?

Sabemos que el 70% de los usuarios de Twitter usa el servicio en sus dispositivos móviles, lo que hace el servicio idóneo para actividades en tiempo real. Sabemos que casi dos terceras partes de los tuiteros comenta los programas de TV y eventos a los que está asistiendo. Sabemos que el uso de Twitter abarca todas las horas del día, especialmente al ir a los centros de estudio o trabajos. Pero… ¿qué más sabemos de Twitter?

Desde sus inicios, Twitter ha sido un servicio celoso de sus métricas internas y no revela mucho sobre sus indicadores de desempeño. A diferencia de Facebook, que antes de ser empresa pública permitía saber cuántos usuarios tenía en cualquier país del mundo, Twitter siempre ha sido reacia a ofrecer estadísticas puntuales.

La empresa cuenta con más de 500 millones de cuentas registradas, aunque sólo hay 250 millones de usuarios que la utilizan diariamente. Esto palidece en comparación con las cifras de Facebook, que con más de 700 millones de usuarios activos casi triplica esa cifra. En torno a estadísticas por país, edad, género, hábitos de uso o por cualquiera de las segmentaciones usuales que cualquier anunciante desearía conocer para hacer sus campañas más eficientes, la empresa ha guardado siempre bastante silencio. Sólo a través de inferencia (enlazando perfiles de Twitter con otras redes que sí ofrecen datos de segmentación) algunas herramientas se aventuran a esbozar posibles indicadores de la composición de los tuiteros.

Al convertirse en una empresa pública, Twitter estará obligada a hacer transparentes sus indicadores y ofrecerlos al público para su libre consumo. Hasta qué punto la empresa hará fácil que las marcas aprovechen estas informaciones es también una materia pendiente de revisión.

Incrementando la riqueza

Los principales tenedores de acciones de Twitter han visto aumentar sus fortunas de manera brutal en las pocas horas que lleva la empresa cotizando en la bolsa. Evan Williams, el mayor “holder” con más de 56 millones de acciones inició la jornada con una fortuna de casi 1,500 millones de dólares (cotizando la acción a 26 dólares) y hasta las 12 del mediodía la había visto crecer hasta 2,600 millones de dólares. Otros ejecutivos también rebasaron la marca de mil millones con la salida de Twitter, como el cofundador Jack Dorsey y el inversionista Peter Felton. La oferta inicial de la acción quedó sobre 45 dólares y en cuestión de minutos subió a casi 50 dólares.

Sin embargo, en el mundo de las acciones, las cosas cambian cada segundo. La acción de Twitter ha empezado a descender aunque aún se mantiene muy por encima de lo valuado por la empresa inicialmente, de 26 dólares la acción.

Con todo, no cabe duda de que los ejecutivos del servicio no tienen necesidad alguna de preocuparse por sus cuentas de banco, cuando menos por los próximos meses.

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