Foto de clausura con los participantes sin miedo escénico (vía Claudio Nasco)

Foto de clausura con los participantes sin miedo escénico (vía Claudio Nasco)

Hace apenas unas horas concluyó la primera edición de Evento Blog España celebrada en una ciudad que no es Sevilla. Luego de meses de planificación y coordinación interoceánica, los dominicanos tuvimos el lujo de albergar en nuestro suelo una pléyade de expositores de primer orden, compartiendo conocimientos, ideas, entusiasmo y, sobre todo, útiles experiencias. Por compromisos familiares no pude asistir a todo lo que hubiera querido, pero entre viernes y hoy tengo motivos para sentirme muy satisfecho.

Los expositores de #EBEDominicana no vinieron a enseñarnos fórmulas mágicas. El formato de las conferencias no admitía entrar en profundidades técnicas sobre mejores prácticas ni detallar how-to’s, que quizás cualquiera hubiera deseado. Y es que #EBEDominicana no se trataba de enseñar a pedalear —para ello hay infinidad de recursos especializados y hasta gratuitos en todas partes—, sino más bien de elegir correctamente los lugares donde deseamos pedalear y, sobre todo, a aprender a disfrutar el paseo.

Despertar, quizás, es la parte de #EBEDominicana que resulta más obvia para todos los blogueros con los que compartí en este evento. Fue beneficioso detenerme por un rato y permitir que voces más que valederas me sacudieran y me permitieran recordar que tengo metas por alcanzar, que he de acometer.

Emprender, palabra que retumba

Emprender, palabra que retumba

Vivimos desenfocados, agobiados en el vadeo de nuestras vidas de quincena en quincena, dejando que las fuerzas se drenen hasta que sea muy tarde. Por eso pienso que el valor de #EBEDominicana ha sido el de refrescarnos, recordarnos que somos un verdadero poder. En especial a la blogósfera dominicana, preñada de emprendedores adormecidos por un salario o abrumados por una agenda semanal que no deja grandes huecos para la gestión de nuestros proyectos. Cualquiera que tenga un rato leyéndome ya sabe que creo en los blogs, especialmente en los personales (como este), porque son la mejor ventana hacia el talento que todos tenemos. Un talento que muchos aún no descubrimos pero que late —a veces a pedradas— pidiendo ser tomado en cuenta.

Con todas las personas que hablé coincidí en sentirnos con el compromiso de reinventarnos, de relanzarnos (una y otra vez) y de persistir. Pero como dijo Alfonso Alcántara en su charla de hoy, se trata de algo más que eso. Hablo desde mi posición de bloguero e incipiente emprendedor: #EBEDominicana debería servir para que tomemos nuestras marcas personales (con todo lo que ello abarca) y nos vendamos a precio justo.

Israel García en su charla (foto de @PaginaFacil)

Israel García en su charla (foto de @PaginaFacil)

Con la calidad de las charlas quedé bastante complacido con casi todo lo que presencié. Las participaciones de Pablo Arrieta, Eva Snijders, Cathryn Posey (con un caso de estudio que debió tener más proyección sobre Tech by Superwomen), Fernando Polo (con quien conversé un buen rato luego de su charla) e Israel García (quien me prendió el alma en fuego con el “Elígete a ti mismo”) hicieron que mi viernes terminara con hambre de más.

@Yoriento en su charla (foto de @Johannadm)

@Yoriento en su charla (foto de @Johannadm)

Lamenté no poder ir el sábado, pero hoy Alfonso Alcántara (“Reinvéntate”), Ismael El-Qudsi, Esteban Kolsky y sobre todo Gaby Castellanos compensaron con creces. Hasta el testimonio de Tommy Torres cayó idóneo en el cierre.

Tommy Torres cayó de sorpresa en el cierre

Tommy Torres cayó de sorpresa en el cierre (foto de @johannadm)

Los (a mi juicio pocos) dueños de empresas y administradores de marcas que asistieron también encontraron puntos de profunda reflexión en estos tres días. Prácticamente en todas partes que estuve pude enlazar ejemplos y casos de estudio con realidades dominicanas. Ojalá que estos empresarios inicien la semana dispuestos a probar, a “jondearse” y arriesgarse a ser disruptivos en este mundo digital que nosotros ya conocemos bien. Ojalá que el empresariado empiece a dejar de lado la administración “ya-que” con los medios digitales, esa que dice “ya que vamos a hacer radio y televisión, tírate un hashtag ahí” y comiencen a vivir verdaderamente en la cultura digital que manda este siglo.

Sobre el evento

La organización y la logística de #EBEDominicana fue excelente. Pocos baches que lamentar; si acaso uno que otro proceso más engorroso de lo que debiera ser, pero nada imperdonable. No me gustó el que si uno enlazaba sus brazaletes con sus perfiles sociales, el evento iba anunciando todos nuestros pasos (aunque eso era opcional, yo no enlacé nada). Varias personas se asombraron (y alguno se molestó) de leer en sus cuentas frases construidas por el evento y puestas como si fueran propias. Les pasa por no leer, pero igual.

En torno a la puntualidad, como “buenos dominicanos” sacamos mala nota. En eventos tan estrechos de tiempo, una tardanza provoca ese efecto dominó que da al traste con la fluidez de lo que uno se propone ver. Al ser varias salas con eventos simultáneos, cuando queríamos cambiar a otro lugar a veces ya la segunda charla estaba empezada por culpa del retraso de la primera en otro lugar. Sigo confiando en que algún día aprenderemos…

¿Y en el 2014?

Pienso que la experiencia de #EBEDominicana deja más sonrisas que lamentos. No conozco cifras oficiales ni metas que se esperaban alcanzar, pero percibí que las charlas pudieron estar más llenas. Alguien me comentaba que el costo de participación era prohibitivo para individuos (que es el tipo de público que, a mi juicio, más pudo sacar provecho del evento). Puedo estar de acuerdo pues conozco pocas personas a quienes les sobren 8mil pesos para invertirlos en un evento como este.

No obstante, es claro que esto no iba orientado a particulares, sino a empresas que pudieran ver en el programa el provecho de enviar a personas clave. Con todo, habría deseado tener mucho más problemas para encontrar un asiento en las charlas que estuve. Ojalá que en el futuro más empresas reconozcan el valor de #EBEDominicana y apoyen más este tipo de evento y no tanto la cantidad de morrisonerías que poco aportan a la cultura digital.

¿Habrá #EBEDominicana el año próximo? ¡Ojalá! Al cerrar el evento, se invitó a esperar la edición del 2014. Personalmente me alegraría mucho. Eventos como #EBEDominicana hacen falta en nuestro país, especialmente en los empresarios y directores ejecutivos, para cuya inmensa mayoría el correo electrónico es lo único que conocen de la cultura digital.

5 Comments Después de #EBEDominicana

  1. Edgar Arguello

    Yo solo pude ir a ver Israel García que era uno de los que más me interesaba ver. Creo que se quedaron cortos en asistencia. Es el riesgo de usar un venue tan grande, que si no lo llenas, se ve doblemente vacío, pero excelente evento, me encantó lo que vi.

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    1. dariomartinezb

      Sans Soucí tiene ese problema. Es demasiado grande, pero a la vez pienso que es el único lugar que realmente podría haber albergado #EBEDominicana con todas las de la ley. De todas maneras, es la primera vez, y visto en ese contexto, la asistencia no estuvo tan mala. El compromiso debería ser a superar (duplicar, ojalá) la asistencia de este año. Nos toca mostrar el apoyo para ello.

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  2. evasnijders

    Muchas gracias por tus palabras, Darío! Y sobre todo, gracias por acompañarnos! Un abrazo desde Barcelona, Eva

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    1. dariomartinezb

      Gracias por comentar, Eva. Y por retuitear este pequeño resumen. Ojalá podamos coincidir nuevamente (la próxima vez prometo salir del anonimato, es que no soy “buscacámaras”) y saludar formalmente. 🙂

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      1. evasnijders

        Hahaha, Darío, si yo soy de lo más discreta. Podríamos haber charlado de incógnito los dos. : )
        Un abrazo y ¡hasta pronto!

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