Las redes sociales, en cierta forma, son como los sitios de moda. Surge una nueva y todos vamos a verla, abrimos una cuenta y mientras nos aburrimos aparece la próxima y nos mudamos todos. ¿Pruebas? Una sencilla: ¿Cuándo fue la última vez que entraron a Quora? ¿Y a Path? ¿Queda alguien que todavía esté usando Formspring?

En estos días, las redes de moda son las que nos permiten compartir vídeos cortos. Tout, Vine e Instagram que añadió esa función hace poco, son las responsables del más reciente “bojote” de solicitudes de amistad que recibimos.

Algunas prevalecerán en el tiempo, pero la mayoría irá apagándose como un Hi5 cualquiera hasta quedar como chistes de nostalgia que usamos cuando alguien dice “¿Tú te acuerdas cuando usábamos ICQ?”

La moraleja es fácil de deducir: Muy pocas redes sociales logran una masa crítica suficientemente densa como para ser realmente rentables manteniendo un ritmo de innovación y mejora que las haga permanente atractivas para todos.

Pero si mantenerse en un mercado saturado es difícil, en realidad hay algo aún más complicado: Crecer cuando nadie te espera. Y creo que la única red social que puede ufanarse de esto es Google+, la red social que reivindicó al gigante de Mountain View luego de los sonoros fracasos de Wave, Buzz y el “sólo válido en Brasil” Orkut.

Google+ cumplió dos años de haberse “inaugurado” el pasado viernes 28 de junio. Durante sus primeros días fue un éxito inmediato, capturando la nada desdeñable cantidad de 50 millones de usuarios en menos de un mes. Se hizo mucha bulla diciendo que era la red social de más rápido crecimiento y algunos llegaron a hablar de “amenaza” contra Facebook.

Obviamente, no era tan fácil.

Las primeras piedras del camino

Supongo que no tengo que entrar en detalles sobre las diferencias entre Google+ y las demás redes sociales como Twitter, Facebook, LinkedIn, pero si hiciera falta, hay muchos artículos que las resaltan. La cosa no está en buscar las diferencias, sino en encontrar lo que hace exitosa una red social: gente. Lamentablemente los usuarios están demasiado acostumbrados a lo fácil (por eso son simples usuarios) y desde que algo requiere trabajo lo abandonan por lo que consideren más sencillo. Estas son algunas de las “piedras” que Google+ tuvo en sus inicios, algunas de las cuales aún persisten.

Primera piedra: Curva de aprendizaje. La manera en la que Google+ implementó los “círculos” de contactos a mí me pareció estupenda. Pasé un buen rato organizando decenas de contactos y creando grupos de interés que hacían palidecer mis listas de Twitter y mis grupos en Facebook. Y quizás esa es la principal razón por la que, así como creció muy rápido, también Google+ se convirtió en un nicho ocupado por un puñado de “geeks”. Para que funcione bien, Google+ necesita que se le dedique esfuerzo y tiempo. Si todavía estás en ese punto, esta guía de Chris Brogan te resultará valiosa.

Segunda piedra: Aplicaciones móviles. Otro factor que contribuyó a la lenta adopción de Google+ fue la ausencia de aplicaciones móviles dedicadas. Quienes querían “plusear” desde sus tabletas o teléfonos sólo podían hacerlo a través del website. Y aunque desde el principio la web de Google+ estuvo pensada para ser accedida desde “segundas pantallas”, la experiencia no era buena. Con el tiempo, esta inmensa piedra ha sido desmenuzada al lanzar aplicaciones para Android (y tiempo después, iOS), aunque nunca para Blackberry.

Tercera piedra: Ausencia de API. El tercer escollo que enfrentó Google+ aún sigue bastante latente. La ausencia de una API (plataforma de programación) pública que permita leer y escribir en la red ha mantenido alejados a los desarrolladores que no han podido integrar esta red junto a Twitter, Facebook y casi cualquier otra cosa. Compartir contenido en Google+ es virtualmente imposible a menos que entres al website y manualmente compartas algo. Apenas un puñado de aplicaciones han obtenido “permiso” de Google+ para integrarse, siendo las más conocidas Hootsuite (que tiene un plan gratuito) y SproutSocial. El día que Buffer integre Google+ yo seré muy feliz.

Cuarta piedra: Poca adopción de las marcas. Desde hace tiempo las marcas han tenido oportunidad de crear sus páginas de negocios en Google+. Sin embargo, la cantidad que lo ha aprovechado es ínfima, no solo en nuestro país sino en todas partes. Las marcas aportan una importante cuota de movimiento y generan conversación en todas las redes sociales, pero en Google+ apenas un puñado ha entrado siquiera a hacer un perfil. La razón probablemente está en los manejadores de redes sociales de las agencias y empresas que aún no entienden el enfoque de Google+ o que prefieren esperar que se masifique suficiente como para que el esfuerzo “valga la pena”.

Quinta piedra: La saturación. A la mayoría de los usuarios les importa poco que tal red tenga prestaciones maravillosas. Si sus amigos no están en esa red, muy pocos la usarán. Cuando Google+ salió al mercado, Facebook ya era “la” red social, con alrededor de 800 millones de usuarios registrados y en franca ebullición de mejoras. Twitter también ya estaba masificado y el verbo “tuitear” empezaba a ser tan común como “googlear”. Con dos grandes redes ya en etapa de madurez, la salida de Google+ era hasta fastidiosa. “¿Otra vaina más a la que tengo que prestarle atención?” escuché decir a más de una persona. Los primeros usuarios de Google+ conformaron un núcleo que aún se considera “lo más geek de los muñequitos”, y fueron prácticamente los únicos usuarios de “Ghost+”.

Hasta ahora.

¿Renacer o arrancar?

A principios de este año Google+ empezó a exhibir números de bastante importancia, especialmente en lo que se refiere a usuarios activos. Lleva siete meses siendo la segunda red social más grande en ese renglón, superando a Twitter. Y si se fijan en la imagen, YouTube (que es de Google) queda en tercer lugar, lo que juega a favor de su estrategia de crear una “sombrilla social” más que una red social.

Google+ y YouTube en los lugares 2do y 3ro.

Google+ y YouTube en los lugares 2do y 3ro.

Lo de “sombrilla social” (traducción que prefiero en vez de “capa social” que es la directa de “social layer”) ha sido muy criticado por muchas personas. Técnicamente, cada vez que usamos uno de los servicios de Google estamos “usando” Google+. Basta entrar a GMail o YouTube y veremos encima la barra de servicios Google y a la derecha tendremos nuestro contador de notificaciones, todo lo cual nos llevaría rápidamente a Google+. En palabras más simples, Google ha tomado todos sus servicios dispersos, los ha maquillado igual y los ha integrado con una cuenta de acceso general (Google ID). Nuestras fotos en Picasa están disponibles en G+, lo mismo que nuestros videos de YouTube, sitios guardados de Google Maps. Nuestra lista de contactos de GMail y Google Talk (ahora Hangouts) se integra con los Círculos…

Todo esto hace que Google+ nos salga hasta en la sopa, y esa es la principal objeción que ponen los expertos cuando Google dice que la adopción de su red social va aumentando. Me recuerda el caso de Pepsi cuando tenía el eslogan “Aquí cada vez más gente toma Pepsi”. La audaz frase era correcta pues hubo una época en la que casi todos los sitios de comida tenían solo Pepsi así que “cada vez más” estábamos tomando Pepsi por obligación; lo mismo que ahora con Google+.

¿Qué significa esto?

Google+ está creciendo silenciosamente y sus números empiezan a ser de consideración. Las marcas han sido lentas en mojarse los pies en Google+ pero cada vez el número se incrementa. Lo mismo con los usuarios que han empezado a ser más activos en esta red social, y en ello sin dudas tiene mucho que ver el éxito de Android como plataforma móvil. Todos los aparatos Android hacen muy fácil compartir primero en Google+ que en cualquier otro lado. Si los usuarios están llegando, no cabe duda de que las marcas necesitan empezar a prestarle atención a Google+.

La verdad es que Google+ está creciendo debajo de nuestras narices en todos los aspectos, pero muy pocos están dispuestos a otorgarle ese crédito a la empresa de Mountain View.

Mi experiencia

Yo fui parte de la primera oleada de “geeks” que obtuvo cuenta de Google+. Estaba encantado con la claridad de su interface, la ausencia de publicidad y sobre todo, con la tranquilidad de no tener tantos granjeros buscando vainas para sus Farmvilles.

No obstante, debo confesar que Google+ no “prendió” en mi alma y aunque de vez en cuando entraba a leer o compartir alguna cosa, nunca formó parte de mi “rutina digital” para consumir, producir y compartir contenido. Ese lugar ya era para Twitter y en menor medida Facebook. De hecho, estaba siendo mucho más activo en LinkedIn que en Google+.

Las cosas empezaron a cambiar cuando salieron las aplicaciones móviles para iOS y Android (aunque no tengo dispositivos personales de esas líneas) y cuando lanzaron su nueva interface a mediados de mayo. A partir de entonces, he empezado a usar Google+ activamente y he venido notando que más y más de mis amigos también están compartiendo allá. Por supuesto, nada comparado con Facebook y mucho menos Twitter, pero indudablemente se nota un incremento en uso y adopción que me parece muy oportuno. Sin hacer ningún tipo de esfuerzo ya más mil personas me han “encirculado”, algo que me asombra mucho.

Considero que Google ha conseguido un balance muy interesante con esta nueva versión de Google+ y que ya le faltará poco para empezar a hacer que muchos la redescubran o que la conozcan por primera vez.

Si no has pasado por Google+ recientemente, date una vuelta. Mi perfil está en http://plus.ly/dariomartinezb.

Y bueno, si estás en ánimo de caerme atrás en otros lugares, este es mi Twitter, aquí está mi Facebook y acá mi LinkedIn.

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