Aqua Circus, una excelente experiencia

Los circos han evolucionado muchísimo. Hace 2000 años en Roma, eran un espectáculo dantesco en donde feroces animales combatían cuerpo a cuerpo con esclavos o prisioneros y donde también la armada romana probaba la eficacia de sus armas y la destreza de sus gladiadores para alegrarle la vida al César.

A finales del Siglo XIX los circos eran una pasarela de fenómenos de la naturaleza donde la población podía saciar su hambre de morbo viendo a una mujer barbuda, un par de siameses y un reguero de enanos. Era un espectáculo que nos mostraba lo torcida que podía ser la humanidad (y seguramente usted pensó que los torcidos eran los infelices que hacían los actos, no quienes acudían a verlos).

Durante buena parte del pasado siglo, en cambio, los circos se concentraron en los animales, en poner a malpasar elefantes, tigres, monos y leones para que hicieran mil diabluras que asombraban a los asistentes. Y empezaron a cobrar mucho más protagonismo los actos de destreza humana.

Hoy día para encontrar un circo de animales basta con ir al Congreso o a la Duarte con París. Para satisfacer el morbo ante las torceduras de la humanidad, tenemos a Facebook con su Real Bampiro Baginal y la horda de “mAmIsh rEAl cOtIzAdAh nO tObUl nO wIrIh”. Y aquel circo que mostraba al León comiéndose a los ciudadanos… errrr, puesí…

Pero felizmente los circos de ahora son distintos. Enfatizan la destreza, la coreografía, el ingenio y buscan el asombro del imposible hecho posible. Así, el pasado año tuvimos al Cirque Éloize con Rain y al famosísimo Cirque du Soleil con Dralión. Desde el pasado 15 de junio tenemos en nuestro país a Aqua, que apoya todo su espectáculo en la incorporación del agua como hilo narrativo fundamental. Según informa Hipólito Delgado, Éloize regresa en agosto, así que oficialmente de vez en cuando tendremos un escape al banal shakirismo y el insufrible arjonaje que nos maltrata hace años.

Pero volvamos a Aqua

Aqua Circus

Aqua Circus

El espectáculo que presenta Aqua en nuestro país es estupendo. La mayoría de los actos son unipersonales, enfocados en el ejecutor que utiliza su destreza para envolvernos en una magia de movimientos y sorpresas. El opening coreográfico transmite emoción y cercanía. Las artes las inicia François Borie haciendo malabares rápidamente. Le sigue Felton John que entre ilusiones de fuego y un bojote de vistosos vestuarios que lleva puestos me imagino que suda más qu’el carajo. Un circo sin payasos no es circo (¿recuerdan lo del Congreso?), y en Aqua claro que los hay. En perfecto español, los Calugas entretienen mientras se prepara el siguiente acto.

Fan Yan, el “burbujólogo” es el encargado de sacarme el primer aplauso espontáneo. Este pana hace un show con burbujas de un jabón loquísimo. Las coloriza, inserta unas dentro de otras, las junta y las separa, infla unas dentro de otras y hace malabares con todas. Sin dudas, un tipo con mucho tiempo libre.

La coreografía nos lleva a Venecia, la ciudad sumergida y luego queda una estatua blanca en el escenario. Gerome Murate ilusiona con sus movimientos pausados para revelar el idilio de la segunda cabeza que sale de su pecho, la cual quiere ser protagonista del resto de su cuerpo. Muy poético e interesante, aunque un poco más largo de lo que hubiera querido. Con la ingeniosa conclusión vino mi segundo aplauso.

El centro del espectáculo es la coreografía de las aguas danzantes, que junto a un juego de luces ayuda a crear cortinas de colores en el escenario, las cuales cambian constantemente. Es tan chévere este acto que por un momento pensé que era el cierre.

Luego de un intermedio un baile gitano continúa la perfección coreográfica y regresan los Calugas  a sacar buenas carcajadas bailando el Teke Teke mejor que los que inventaron esa vaina. Y entonces llegó ella, la “rubia mortificadora” según me contaba Yubelkis, porque con todo y sus treinta y tantos años, jesuuuuu. Laura tomó un aro atado al techo de la carpa y nos hizo mirar hacia arriba mientras se balanceaba. Mientras tanto, un estanque lleno de agua fue colocado debajo y allá cayó, luego de mil volteretas, la sirena rubia, salpicando su sonrisa por todas partes.

Felton John regresó, esta vez vestido de bufón para “carteriar” a varios de los presentes. Una pena que Felton no haya tomado clases con los carteristas criollos, pues así mejoraría mucho su acto…  A seguidas la carpa queda a oscuras y yo no estaba preparado para lo siguiente. Un tremendo Neon Dance muy chévere que me encantó. Al final, Ricardo Sosa, un contorsionista que se vuelve un ocho, hizo que me dieran fuertes dolores ajenos en la pelvis. Ouch! Diache.

En resumen, Aqua Circus es una excelente experiencia familiar. La ventaja de Aqua es que estará en Santo Domingo hasta principios de agosto), así que si no lo ha visto, tiene chance todavía. Los precios son muy cómodos (a diferencia de Rain y Dralión que sólo duraron unos días y tenían un precio mucho mayor). Las boletas empiezan en 500 pesos en los laterales (600 los fines de semana). Está ubicado en el antiguo Aeropuerto de Herrera (cojollo, ¿por qué no terminan de hacer un parque infantil tipo Arcadas en ese sitio?).

Los dejo con el slideshow que hice con algunas de las fotos que tomé.

3 Comments Aqua Circus, una excelente experiencia

  1. Leonor

    Comparto en lo absoluto tu inquietud de un parque recreativo permanente, pues nosotros, los sufridos padres de familia, tenemos opciones limitadas para la sana entretencion de los ninos.

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  2. Rocío

    Excelente reseña, Darío, y sobre todo me ha gustado la introducción que hiciste estableciendo la diferencia entre los “circos” modernos de ahora y los “tradicionales”, donde efectivamente había un escaparate de deformidades y rarezas de la naturaleza, la mayoría de ellas por efecto de enfermedades igualmente raras y que aún exiten, aunque con curas ya en algunos casos. Te dejo este link con fotos viejos de esos “freaks” de la naturaleza, para que tus lectores tengan una idea más acabada del asunto.

    http://www.dailymail.co.uk/news/article-2165807/Carnival-sideshow-freaks-19th-century-New-York.html

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  3. Sanra pena

    El citco muy diferente. Tu reseña maravillosa! Solo faltó destacar le talento local que tambien desempeñan muy bien su papel. El grupo de bIlarines y la cantante aportan y complementan una parate importante del show.

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