Cuando le toque a Vielka…

Mi hija Vielka tiene diez años. Cursa el 5to grado de educación básica en un colegio privado. Es Aguilucha como corresponde a su linaje genético. Hace un par de años abandonó a las Princesas de Disney para empezar a seguir a los Jonas Brothers, Demi Lovato, Miley Cirus y muchas otras figuras juveniles dentro de las cuales felizmente no figura Justin Bieber (nada personal, si me permiten mentir).

Mi hija Vielka es muy tímida, callada e introvertida. Eso también corresponde a su linaje genético, especialmente de mi parte (ahora no estoy mintiendo, aunque parezca). Es loca con las habichuelas negras y come cebolla hasta cruda (aquí la genética que funcionó es la de su madre).

Quiero que Vielka tenga más opciones

Quiero que Vielka tenga más opciones

De política mi hija Vielka no sabe mucho. Quizás realmente no sepa nada, pero como lee los periódicos, sé que algo retiene de todas las barbaridades que cada día los periodistas se afanan en añadir al caudal de depresiones de los dominicanos. No me atrevo a preguntarle, temeroso de que ella me zambulla en una de sus clásicas sesiones de interrogantes, de las que seguramente no tendré respuesta adecuada. Pero esa conversación llegará, como ya han llegado otras.

Pero, Dios mediante, mi hija Vielka seguirá creciendo, ampliando su mente y su capacidad de raciocinio. Cumplirá 18 años a finales de 2019, cuando seguramente estará ya encendida la campaña electoral para las elecciones del siguiente mayo.

Si pudiera ver el futuro, quisiera saber qué estará pasando en ese diciembre cuando mi hoy niña se convierta legalmente en mayor de edad. Imagino que todavía tendrán vigencia los dos partidos que dentro de dos semanas se rifarán el destino de nuestro país con la soslayada complicidad de todos los (pendejos) que aún creemos en este jueguito llamado “democracia”.

Sin importar lo que ocurra en las elecciones de este año en mi vilipendiada República Dominicana, aspiro a que Vielka en el 2020 tenga más suerte que yo. El próximo domingo 20 a mí me tocará acudir a las urnas con un escenario electoral polarizado por el PLD y el PRD, con cuatro candidatos minoritarios, los cuales probablemente no sumarán entre todos ni un 5% de los votos válidos. Me provoca profundo malestar ver el enorme abismo que separa a dos candidaturas de las demás, pues yo creo que aquéllas deberían tener mucho más protagonismo. Creo firmemente que el sistema electoral está mal concebido, que promueve el bipartidismo y “se la pone en China” a quienes intentan plantear nuevas ideas. ¡Qué difícil es saberse capaz de jugar mejor el juego de la democracia y tener toda la cancha, los fanáticos y hasta los propios árbitros en contra!

Por eso, cuando Vielka acuda a las urnas por primera vez el 17 de mayo de 2020, aspiro a que el escenario sea muy diferente. Yo garantizo que como padre inculcaré en ella el que elija una candidatura por convicción, vacunada de bandereos, caravanas y encuestas. Sólo ruego que cuando entre en la caseta, tenga más de dos posibilidades reales de elegir a quien presidirá nuestra nación. Yo trabajaré para que cuando le toque a Vielka, ella sí tenga opciones.

3 Comments Cuando le toque a Vielka…

  1. Sergio

    Fantástico! Desde donde esté, estaré haciendo el mismo trabajo para que Vielka, al igual que mis hijos, tengan mejores oportunidades que las que tendremos este fatídico domingo 20 de mayo de 2012.

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