El último Relámpago

Alguna vez te odié, porque así decía el libreto que debía pasar. Repudiaba tu cobardía cuando te embalabas corriendo despavorido como la Gallina que eras. Me daban ganas de ir yo mismo al ring a decirle al árbitro que estabas usando una manopla que escondías en la trusa cuando ese menso se volteaba. Me sabía todas tus tretas y artimañas para intentar ganarle a mi héroe, al Campeón de la Bolita del Mundo y el potecito de sangre. Siempre me alegraba cuando Jack Veneno regresaba de la inconciencia para aplicarte la polémica y gozaba cuando te clavaba de cabeza en el medio del cuadrilátero, cuando te daban esos suplés desde la tercera cuerda, o cuando te aplicaban el cuatro a la pierna y pedías cacao dando gritos. Me daba gusto cuando salías con la frente embarrada de catchup que yo juraba que era tu sangre. Y también me enojaba contigo cuando te salías con la tuya y por alguna chepa le ganabas al Hijo de Doña Tatica. Eras un fresco, Relámpago. Un trascendío, un fascineroso. El genio del mal, sin dudas. Eras la suma de todo lo dañino… Y así de necesario e imprescindible te volviste, porque eras el anti-héroe perfecto.

Yo crecí pegado a Color Visión los sábados al mediodía para ser testigo de la destreza, la agilidad, el coraje, los saltos mortales y los hombres por los aires… Y aún escucho el tema de Dominicana de Espectáculos zumbando en mi cabeza mientras Silvio Paulino se desgañita aullando pidiendo una ambulancia y en el fondo el propio Calcaño decía:

Dímelo cantando, Relámpago, dímelo cantando…

Al final del cuento supe que Relámpago Hernández fue un personaje, un actor siguiendo una coreografía. Que el hombre detrás del rudo, en el fondo, fue quien ganó la pelea al personaje. Por eso al final seguiste siendo Relámpago, pero ya nunca más fuiste el malo. Y con la misma intensidad con que asumiste tu papel entre las cuerdas, así de completo te volcaste a servir y ayudar a los demás.

Relámpago Hernández

Relámpago Hernández

Hoy sonó la Contentosa de Dominicana de Espectáculos y saliste a pelear como tantas veces. Pero esta vez caíste sobre la lona para ya no pararte más. Hoy finalmente perdiste la última pelea, Relámpago. Lo lamento con mi tristeza de niño que terminó admirándote y apreciándote porque hacía tiempo que luchabas con los buenos.

Ya no había Caballero Negro, ni Panadero Buen Pan, ni Masámbula, ni Momia Blanca o Momia Negra, ni Broncos, ni la Muerte, ni el ninja Astromán. Ya no estaba Mister Haití ni el azaroso de Hugo Savinovich (Puño de Hierro). No apareció Ric Flair ni Sabú para entorpecer, y tampoco andaban aquellas “monumentales” mulatas (para mis prepúberes ojos) que eran La Bella Salúa y Amarilis Échame Agua… Ni siquiera fue Jack Veneno tu último contrincante. No, Relámpago, tu postrera pelea fue contra la muerte, y ya te contaron tres veces.

Fuiste parte de mi niñez, así como de la de miles de dominicanos y dominicanas. Nos queda la sonrisa al recordarte y tu voz tronando en la bruma de los años, mientras el último Relámpago azotaba el cielo en la tarde de hoy.

¡Gracias, Campeón! La faja que dejaste aquí, no te la quita nadie.

18 Comments El último Relámpago

  1. Betsabe

    Muy lindo, me trae muchisimos recuerdos, sobretodo de mis hermanos menores, que sabado tras sabado le cogian a mi mama las toallas y se las ponian en el cuello, para encaramarse en las mesas y tirarse cual ring. Mami , jarta y cansa le caia atras con una chancleta de goma. Cuantos estrallones y tallazos. Snif, descanse en paz.

    Reply
  2. Oliver Cruz

    La fama del salami induveca viene de ese programa que siempre estará en los corazones de los que fueron niños entre 1980-1986..

    Reply
  3. Miss UnderWorld

    A veces las lineas transmiten algo mas y yo que ando sensible, este texto me hizo llorar, yo soy un poco masa joven y no recuerdo mucho mi infancia pero si se quien era y lo que hacia, y ahora simplemente no puedo creer que ya no este.

    Reply
  4. Anny Reyes

    Laigo.. me sacaste lágrimas. 🙁 ..

    Ahora bien.. como es eso de prepúberes ojos.. si tu eras un manganzon ya!.. yo si que era una
    carajita…

    Beso.. y gracias por compartir este escrito! ..

    Reply
  5. Ginnette

    Me encantó tu post Darío, porque yo era fanática de esa lucha. Me sentaba en los brazos de la mecedora a ver ese espectáculo cada sábado. Recuerdo que una vez, mi mamá y mi tía, que eran fanáticas, fueron a Color Visión a ver la lucha, y Relámpago se la lució haciendo maldades.
    Cuando iba hacia el camerino, mi tía le dio par de sombrillazos y lo insultó porque había golpeado a Jack Veneno.
    Mi villano favorito.

    Reply

Comenta, sin vergüenza