Del spam al me gusta: Cambiando el paradigma comercial

#NoSpamRD

#NoSpamRD

Estamos viviendo una época de transición en la dinámica comercial, en donde las empresas en todo el mundo están descubriendo el alcance y la utilidad de los medios sociales para canalizar sus productos y servicios, y cada día más empresarios se convencen de que “hay que estar” en TwitterFacebookYouTubeQuora y otros servicios “2.0” muy populares hoy día.

En nuestro país, esta “ebullición social” está ocurriendo de manera un tanto desordenada y caótica. Para muestra, baste notar que más de la mitad de las marcas comerciales que figuran en la más reciente edición del índice TopBrands ya tiene alguna presencia en Facebook. Sin embargo, sólo un puñado de ellas deja ver una estrategia de social media manejando los destinos de sus espacios. En resumen: Los empresarios saben que deben estar en Facebook y otros medios sociales; sin embargo, muchos no están insertándose de la mano de una concienzuda estrategia de contenido y socialización idónea para estos medios.

Uno de los beneficios colaterales del auge de los medios sociales ha sido la disminución (pequeña pero perceptible) de empresas que continúan aferrándose a metodologías invasivas de promoción y publicidad digital, en especial el uso de mensajes masivos no solicitados (spam).

No quiero sugerir que el spam ha decaído. Tristemente esto está bastante lejos de suceder. Sin embargo, he notado que hay menos empresas enviando promociones a través de spammers. Muchos han optado por experimentar con campañas de “permission marketing” bajo las cuales los usuarios solicitan expresamente el envío de mensajes de su interés. Otros se han mudado a los medios sociales, en donde implícitamente los seguidores y fans, al aceptarnos, nos autorizan a comunicarles nuestras ofertas y servicios.

Sea uno u otro el caso, lo importante es que las empresas dominicanas empiezan a dejar de lado los spammers que tienen años haciendo daño a la imagen de las empresas que dicen servir. Y eso es motivo de regocijo.

Para aquellas empresas que aún contratan los servicios de spammers criollos, me permito hacer algunas reflexiones que quizás les interesen.

Abandonando el spam

Si bien las leyes vigentes en nuestra sociedad no tipifican como delito el envío de mensajes no solicitados, lo cierto es que los mismos son una práctica malsana, engañosa y de una efectividad poco menos que miserable. Las empresas que canalizan sus mensajes a través de spam vierten sobre sí un profundo descontento de los receptores, y los calificativos no son nada halagüeños. Asombra que los clientes de los spammers no se den cuenta de cuánto arriesgan su credibilidad y seriedad valiéndose de empresas que no aportan beneficios ni pueden probar su efectividad.

  1. ¿Alguna vez se ha preguntado cómo rayos el spammer acumuló 1.5 millones de correos dominicanos? Obviamente, no fue pidiéndole a sus amigos en Facebook que le enviaran la dirección… ¿Cuál spammer criollo puede demostrar que 1.5 millones de personas aceptaron pertenecer a su lista? Si no pueden probarlo, usted como empresa tiene todo el derecho a pensar que el spammer se valió de métodos fraudulentos y reñidos con la privacidad para amasar esa cantidad de víctim… digo, receptores.
  2. ¿Cuál es el retorno de inversión (ROI) que le ofrece el spammer por su servicio? Lo mas probable es que el spammer no sepa lo que es ROI, y mucho menos podrá demostrar con hechos concretos que sus spams generan ventas en un porcentaje cuando menos cuantificable. ¿Sabe usted cuál es la tasa promedio de conversión a ventas de los spammers? Una venta por cada 12.5 millones de mensajes (un 0.000008% de efectividad). ¿Su spammer le dijo algo sobre eso?
  3. ¿Sabe usted cuánto cuesta a una empresa promedio bregar con el spam? Una empresa con 25 empleados, con un salario promedio por empleado de $20,000 DOP, manejando aproximadamente 45 de mensajes de spam al día (se calcula que el 56% de los mensajes son spam) desperdicia más de $57,000 DOP en horas/hombre al año lidiando con el spam. ¿A cambio de qué?
  4. Señor empresario, ¿no siente que lo han engañado? Las empresas de envíos de correos masivos no solicitados prometen a través de (adivinaron) un correo masivo no solicitado que harán llegar el mensaje de sus clientes “a más de 1.5 millones de dominicanos -GARANTIZADO!”. Cualquier empresario empezaría a sospechar desde ese mismo momento. ¿Por qué usted no?
  5. Digamos que usted contrató un spammer que le envió su mensaje a 1.5 millones de dominicanos. ¿Cuántas ventas obtuvo? ¿No sabe… o nunca le dijeron? Digamos que 0.01% de los 1.5 millones reportaron haber comprado su producto. Eso equivale a 150 personas, nada mal, ¿verdad? Pero dígame por favor, ¿qué imagen tienen de usted las 1,499,850 personas que ignoraron, borraron, filtraron o no recibieron su mensaje? ¿Alguna vez ha pensado en el efecto adverso que tiene en un cliente potencial el hecho de recibir un mensaje spam no solicitado?
  6. ¿Ha escuchado hablar de mercadeo por permiso o “permission marketing”? Si usted quiere hacer llegar sus ofertas y mensajes a las personas, ¿por qué no hacer que ellos estén anticipando y esperando sus mensajes? De eso se trata el permission marketing, de convencer a las personas de que quieren recibir voluntariamente sus comunicaciones. Una de las más comunes formas del permission marketing son los boletines por correo. Otra variante de permission marketing, mucho más versátil e interactiva, es el uso de medios sociales.

Social Media: Una rentable inversión

En lugar de gastar su dinero en pólvora contratando servicios DAÑINOS para su imagen, que no ofrecen verdaderas estadísticas para soportar su supuesta efectividad, ¿por qué no dedica tiempo y recursos a crear una comunidad de personas entusiastas de sus productos y servicios? ¿Sabe usted que más del 80% de las personas confía en la recomendación de un amigo? ¿Sabe usted que hay alrededor de 2 millones de dominicanos en Facebook, y que filtrando sus perfiles puede dirigir anuncios de forma muy efectiva? ¿Por qué no invertir en sostener relaciones directas y positivas con sus clientes y potenciales, los cuales podrían convertirse en evangelizadores y defensores de su marca? Las empresas ya deben abandonar a los spammers. Ellos sólo buscan ganarse unos pocos pesos a costa de los ingenuos que contratan sus servicios y de los aún más ingenuos que hacen caso al spam y vuelven rentable la jugada.

Los medios sociales ofrecen una multitud de ventajas que ningún spammer podrá siquiera igualar. El alcance es preciso, el engagement con la audiencia es medible, la interacción es de doble vía, el retorno de inversión se puede determinar claramente, el mensaje llega a quienes han optado por recibirlo.

Por supuesto, las redes sociales no se deben asumir “a lo loco”, sin una clara, viable y sostenible estrategia de contenido y socialización. Procure buscar asesoría seria y aléjese de aquellas empresas que no pueden mostrar resultados.

2 Comments Del spam al me gusta: Cambiando el paradigma comercial

  1. Dora

    Odio el spam. Sin embargo sigo en twitter y soy fan en facebook de las marcas sobre las cuales me interesa estar informada, entiendo que de esta forma soy yo quien tiene el poder sobre qué leo y qué recibo en mis correos; no me siento “abusada” por el spam que dichas marcas/empresas pudieran enviar. Lo prefiero mil veces al envio de correos masivos que no sirven para nada.

    Excelente articulo.

    Reply

Comenta, sin vergüenza