Bicicletas contra Petróleo

Bicicletas contra Petróleo

Bicicletas contra Petróleo

La crisis del petróleo no es una crisis. Las crisis son períodos de tiempos difíciles que suelen tener un final para dar paso a una bonanza. Lo del petróleo es simplemente una realidad a la que tendremos que acostumbrarnos. El barril de petróleo jamás volverá a ser barato. Hay quienes apuestan a que alcanzará los 200 dólares en no mucho tiempo; otros, más optimistas, lo sitúan entre 150 y 200 dólares. Pero el consenso es que los tiempos de petróleo barato se terminaron.

Ante esa realidad, los dominicanos seguimos como abejas atontadas, sin caer en cuenta la gravedad del asunto. Muchas personas sólo asocian la carestía del petróleo con el transporte, y por ahí empieza el mal enfoque que tenemos. El petróleo no es sólo un problema para el transporte, sino para todo. El petróleo por sí solo es uno de los factores que más inciden directa e indirectamente en el sistema de precios de cualquier sociedad. En palabras simples, estamos condenados a ver aumentos en todos los productos que compramos. No hay marcha atrás. Todo costará más.

Si no empezamos a tomar decisiones firmes, la trilogía Mad Max con su mundo apocalíptico donde la guerra por el combustible nos convertía en sabuesos y criminales, no podrá catalogarse como “ciencia-ficción”.

Los BBSianos solemos hablar de casi cualquier tema de actualidad, y este no ha sido excepción.

Hoy surgió una interesante propuesta: ¿Por qué no se promueve el uso de bicicletas a nivel empresarial? Si las empresas tuvieran baños con duchas y lockers, estoy seguro de que una parte importante de los empleados estarían dispuestos a considerar cambiar sus autos o el transporte público por una bicicleta. Obvio, esto no sería para todo el mundo, ni sería factible para todos los días (por ejemplo, los días de lluvia es hasta peligroso salir en bicicleta). Pero creo que sería una iniciativa llamativa y que ayudaría a descongestionar nuestras calles y reducir el consumo de combustibles fósiles.

Un porcentaje importante de la empleomanía de cualquier empresa es joven, y muchos aún no tienen tantas responsabilidades. Me gustaría pensar que si las empresas estimularan el uso de bicicletas en su empleomanía más joven, muchos aceptarían el reto.

Se cita el clima como un inconveniente. Realmente el calor es terrible en nuestro país. Sin embargo, en Cuba hace el mismito calor que aquí, y la gente monta bicicleta con naturalidad. Yo creo que lo del calor es manejable, porque se plantea el traslado en tempranas horas de la mañana o en horas de la media tarde, cuando el calor es menor. Además, no es tan verdad que montar bicicleta sea una actividad calurosa –todo lo contrario–. El que se transporta en bicicleta goza de una ventilación mayor que quien va en un vehículo cerrado. Siempre que se mantenga bien hidratado, el ciclista no suda por el calor, sino por el ejercicio… y este es otro de los beneficios de la idea: Ayudaría a muchas personas que no se ejercitan a adquirir un hábito saludable y altamente productivo. El ciclismo es una de las disciplinas que más calorías quema y una de las más terapéuticas también.

Cuba es una isla tan tropical como la nuestra, sometida al mismo rigor climático que tenemos los dominicanos. ¿Cómo es posible, entonces, que Cuba tenga una de las mayores densidades porcentuales de bicicletas por población en todo el mundo? Leyendo en este enlace me encuentro con el gran avance de los cubanos en energías alternativas y cómo han venido asumiendo el problema como un cambio social. Me veo en ese espejo y siento envidia de la imagen, pues hasta que los dominicanos no veamos que no todo se mueve con petróleo, nunca saldremos de la modorra que nos ha calado tanto.

¡Consideremos las bicicletas!

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