El precio de nuestra democracia

Lo pospuse varias veces. Casi cualquier cosa me resultaba más interesante. Me dediqué a retocar una fotografía del Hospital Francés de Santo Domingo, para cuya fundación estoy haciendo un website. Luego me puse a “matar” a Alabama2004 en el IBProBattle (¡lo cual fue muy divertido!). Después estuve chateando y revisando si podía cocinar algo. Finalmente, a las 4.30 de la tarde, motivado más por el instinto básico del hambre que por una sincera convicción de que tenía un deber que cumplir, salí de mi casa rumbo al Colegio Electoral 271A, en el Colegio Santa Bárbara.

Sabía lo que iba a hacer. Hacía días lo tenía pensado. Era un plan sencillo, inútil quizás y hasta tonto, pero muy serio e importante para mí. Al acercarme al Colegio Santa Bárbara me detuve a cierta distancia. Había una cantidad considerable de vehículos, y personas afuera conversando. Observé que tenían identificaciones de cartón, con los colores de los partidos principales. Las sonrisas de sus rostros parecían sugerir que estos rivales políticos estaban en franca camaradería. Recordé la leyenda que decía que luego de jurar que le iba a partir la madre a Relámpago Hernández, Jack Veneno se juntaba con su archienemigo en el Restaurante Vizcaya a cenar los jueves.

Pasé lentamente por el frente. Me detuve. No vi los letreros que antes ponían identificando todas las mesas de votación que albergaba el plantel. Un tipo con carnet del PRSD me preguntó con los ojos, dije 2-7-1-A y asintió con la cara. Nada más. Ahorrativo el chamaco. Estacioné mi auto algunos metros después, cerca de un moreno que recogía su reguero de naranjas exprimidas para marcharse. Instintivamente le miré el dedo buscando la mancha delatora. No la tenía. Era haitiano. Sus ojos vidriosos y su craneo achatado cubierto con una gorra que juraba ser color café, y el inconfundible acento del patois terminaron por confirmar la sospecha.

Una doña caminaba por la acera con su niño de unos 8 años. Tenía el dedo entintado, pero al parecer ya hacía tiempo que había votado. De todas formas, me quedé calculando cuántos niños hubieran pasado frente a un colegio electoral hace treinta años, hace veinte años, hace diez años. ¿Será que hemos avanzado? ¿Que han sido erradicadas las turbas robadoras de urnas? ¿Que ya no existen las bandas que con armas largas lanzaban ráfagas cerca de los grupos que hacían fila para votar? Parece que sí, parece que hemos avanzado en eso, al menos.

Al acercarme a la entrada caminé más despacio. El grupo de activistas hablaba de la apatía de la gente, de lo poco que valoraban el derecho al voto… del precio tan alto que tiene la democracia, y lo poco que la apreciaban quienes no habían acudido a la cita electoral.

Y esa fue la frase mágica del día. La que me acompañó el resto del recorrido, y la que aún me retumba en el pensamiento. “El precio de la democracia“. Suena bien para un libro…

Me introduje en los pasillos del Colegio Santa Bárbara y un amable peledeísta me indicó dónde estaba la mesa 271A. Era una pequeña aula, mucho más pequeña que la que tuvo hace dos años. Entré y entregué mi cédula, me dieron mis votos y mientras aún la frase “el precio de la democracia” me rondaba la mente, me entregaron dos sábanas de colores, la A y la B. Pasé a mi caseta.

Primero tomé la boleta “B”, que traía las sonrientes caras de Roberto Salcedo, Alfredo Pacheco, Jack Veneno, y algunas otras caras risueñas. El precio de la democracia, ¿no?

¿Cuánto gana un síndico? ¿Cuánto gana un vice-síndico? ¿Cuánto ganan los regidores? ¿Cuánto se le da de dieta, gastos de representación, exoneraciones? Dejémonos de pendejadas, la verdad detrás de todo esto es que estos cargos tienen “mucho calcio” para quienes lo ocupen, pues para que haya tantos “patriotas” que se quieren sacrificar por sus municipios, que quieren recoger basura, que procuran mejorar el ornato, que aspiran a organizar plazas y parques, sencillamente la compensación tiene que ser maravillosa.

Calculemos al ojo por ciento, deseando tener números más concretos. Digamos que un síndico gana unos 40mil pesos cada mes. Digamos que el vicesíndico devenga 30mil pesos mensuales. Además, estos cargos tienen gastos de dietas y representación. Digamos, siendo conservadores, que los tales equivalen a 10mil pesos cada mes. Pero no olvidemos a los regidores, que son tan nobles que devengan un salario honorífico (digamos que 5mil pesos), pero que en dietas y gastos representativos se meten unos 30mil pesos.

Y del circo de ayer saldrán electos 154 síndicos, 154 vicesíndicos, una cantidad que no conozco de regidores (digamos que 400 en total, siendo sumamente conservadores) y otra cantidad igual de suplentes (que como soy buena gente voy a pensar que NO cobran NADA a menos que suplanten a su regidor, el cual entonces NO cobraría por la labor en la que ha sido suplantado).

Ahora sumemos…

Síndicos:
(40mil pesos mensuales de salario + 10mil pesos mensuales de gastos y dietas) x 154 personas x 12+1 meses x 4 años = RD$320,320,000 (320 millones 320,000 pesos).

Vicesíndicos:
(30mil pesos mensuales de salario + 10mil pesos mensuales de gastos y dietas) x 154 personas x 12+1 meses x 4 años = RD$240,240,000 (240 millones 240, 000 pesos).

Regidores:
(5mil pesos mensuales de salario + 30mil pesos mensuales de gastos y dietas) x 400 personas x 12+1 meses x 4 años = RD$728,000,000 (728 millones de pesos).

Suplentes:
Quedamos que yo soy buena gente y asumo que estos individuos no cobran si no trabajan, como pasa cuando un profesor suplanta a otro en una clase, sólo se paga un monto, a la persona que impartió la docencia… Lo malo es que tengo el presentimiento de que las cosas no son así en el fondo… pero ni modo, sigamos…

Al sumar los montos totales por puesto, tenemos que el gobierno municipal, de acuerdo a mis estimaciones que son bastante inexactas (por lo que me he tirado a muerto), le cuesta a todos los municipios la nada desdeñable cifra de RD$1,288,560,000 (Mil doscientos ochentiocho millones, quinientos sesenta mil pesitos). Ah caray… y eso fue sólo con la boleta “B”…

Vamos a ver, ¿qué tenemos en la boleta “A”? Reinaldo, Johnny Jones y no sé quiénes más, pero hasta nuestro Osama Bin laden figuraba por ahí. Todos, por supuesto, con su sonrisa de reglamento. ¡Ufff, son tan lindos! ¡Parecen un anuncio de Colgate!

Tendremos 32 senadores y 178 diputados. Menos mal que estos no tienen vicesenadores ni suplentes de diputados. ¿Cuánto gana un senador? ¿y un diputado? Digamos que el senador devenga un salario de unos 65mil pesos mensuales mientras que el diputado se embolsilla 50mil. Y les dan dos exoneraciones de un millón de pesos (si no lo subieron), chofer, dieta y gastos de representación. Digamos que mensualmente esto representa unos 55mil pesos pesos más al senador, y 40mil pesos más al diputado.

¡Calculadora en mano!

Senadores:
(65mil pesos mensuales de salario + 55mil pesos mensuales de gastos y dietas) x 32 personas x 12+1 meses x 4 años = RD$199,680,000 (199 millones 680,000 pesos).

Diputados:
(50mil pesos mensuales de salario + 40mil pesos mensuales de gastos y dietas) x 178 personas x 12+1 meses x 4 años = RD$833,040,000 (833 millones 040, 000 pesos).

Entonces, el Congreso nos cuesta en total unos RD$1,032,720,000 (Mil treintidós millones, setecientos veintemil pesos). Y si sumamos esa cifra con la del gobierno municipal, tenemos que en salarios y gastos de representación, dietas, exoneraciones y demás linduras, unas 1400 personas se embolsillan la chiripa de RD$2,321,280,000 (vamos, le voy a ayudar a decirlo: Dosmil trescientos veintiún millones doscientos ochentamil pesos).

¿Terminamos? No, esperen… faltan un par de detalles…

¿Se imaginan cuánto costó el circo que vivimos ayer? Oh perdón… ¿Se imaginan cuánto costó el circo que hemos venido viviendo desde marzo de este año, con caravaneos, publicidad, compra de conciencias, impresos a todo color, mítines, discolights, y un sinfín de cosas que los 14mil y pico de aspirantes a patriotas, sus partidos, así como la Junta Central Electoral y los organismos de apoyo han quemado como pólvora? Según Participación Ciudadana, el precio de estas elecciones alcanza la cifra de RD$1,574,000,000 (mil quinientos setenta y cuatro millones de pesos), y eso no incluye una millonada que la propia JCE le entregó a los partidos, dinero del que no hay rendición de cuentas ni se muestra una sola factura.

Sumemos, ¡pero no se aprieten!

Quiere todo esto decir que APROXIMADAMENTE el costo de montar las elecciones, más los gastos en salarios y adicionales para los que resulten “condenados” a “sacrificarse por el país” ascenderá a RD$3,895,280,000 (¿ya cogió aire?: Tres mil ochocientos noventicinco millones doscientos ochentamil pesos).

Caramba, toda esa plata por un trabajo intenso de 24 horas al día, como proclama uno de los payasos sonrientes. ¿O no?

En cuanto al Congreso, una amiga que conoce de esas cosas me dice que las Legislaturas duran normalmente tres meses, a veces cuatro. Son dos legislaturas por año, y mientras están en ese período, los nobles y sacrificados congresistas sesionan una, dos y rara vez tres veces a la semana (dependiendo, claro está, de la agenda que tengan). Y me cuenta que cada sesión normalmente no pasa de cuatro horas.

Por supuesto, en ocasiones hay legislaturas extraordinarias, que suceden cuando el Presidente considera que hay cosas demasiado importantes que resolver y que no les ha dado tiempo. En esos casos, nuestros sacrificados y altruistas congresistas se ven obligados a trabajar mucho, a veces el día completo todos los días de la semana (caray, ¡como el resto de los mortales!).

Ah, pero estoy pecando de injusto, ¿verdad? Las sesiones en las cámaras congresuales son simplemente reuniones de trabajo en equipo. Todos estos nobles sujetos tienen sus oficinas, y en ellas se dedican a estudiar y trabajar de manera independiente para luego ir con sus investigaciones a la próxima sesión. Bueno, claro, esto es si sus negocios particulares, sus ONG’s propias y sus “labores sociales” le permiten disponer de tiempo para ello.

A ver… ¿y en el plano municipal? Ah carajo, ¡verdad! Falta analizar lo mucho que trabajan los regidores, vicesíndicos y alcaldes. ¿Pero les digo algo? Creo que me he quedado pensando en la frase que titula este altísimamente largo post (creo que sin dudas es el más extenso que he escrito).

¡El Precio de Nuestra Democracia! Es un privilegio poder votar, sin duda alguna. La democracia participativa es y seguirá siendo el más puro sistema de gobierno aplicable a países como el nuestro.

Sin embargo, es una vergüenza tener que ver las caras de vividores y azarosos de los tutumpotes que vi en las dos sábanas que me dieron hoy. Por eso, al final de mis meditaciones, ejecuté mi plan original. Mis votos quedaron marcados así como ven en las imágenes de los lados.

Sé que es un desperdicio, sé que es una tontería… pero aunque sea un disparate, yo creo que mi manera de votar es una protesta con fundamentos. Estos números que he dibujado antes son benévolos (apuesto que el precio real es mucho mayor). Lo más interesante es que no me puse a calcular índices de eficiencia, procurando determinar cuántos proyectos de ley producen, cuándos aprueban, y de qué tipo de leyes se tratan. Me gustaría llegar al detalle de calcular cuánto dinero cuesta una Ley, cuánta plata cuesta un proyecto municipal, basándome en dividir los gastos (casi estoy por decir “donaciones”) a los insignes patriotas que “ejercen” las labores legislativas en el Congreso y los Ayuntamientos.

Y más aún… sería interesante calcular cuánto cuesta la asistencia (o bien la inasistencia) a las sesiones de trabajo… Participación Ciudadana preparó unos reportes de asistencia de los congresistas para la segunda legislatura del 2005 y la primera del 2006 (link), ¡y les aseguro que son sumamente interesantes!

Pero volvamos a mi caseta de votación, en donde he estado pensando ya más tiempo del que aconsejan las costumbres electorales y empecé a notar miradas de los presentes. Así que después de poner mi mensaje (que estoy seguro que todos se dieron cuenta de que yo estaba escribiendo algo porque el marcador sonaba y los mensajes eran mucho más largos que la simple “x” que esperaban que pusiera sobre algunas caras), doblé mis dos boletas, y las eché contento en las urnas. Entinté mi dedo, firmé el acta y recogí mi cédula.

Salí del Santa Bárbara con la satisfacción –MUY REAL– de haber cumplido con mi deber. Al llegar a mi auto, el haitiano aún recogía sus bagazos. Como tenía un poco de jugo, le compré un vaso grande y entonces me fui a almorzar. Vainas mías, pero me siento orgulloso de mi voto.

12 Comments El precio de nuestra democracia

  1. Pedro Genaro

    Jajaja!!! Que barbaro…pues yo sinceramente voté, por el que considero que ha sido un gran trabajador como diputado, no voy a revelar quien es pero sí diré que ha sido un verdadero baluarte…un Castillo.

    Sobre el Síndico…mire, macho…cuando yo ví al hijo de doña Tatica no tuve que dudar para NADA!!!
    Un Brazo de Poder en cada cucharada!!!

    Reply
  2. Anny

    jajaja.. Darío.. porque sera que no me lo encuentro raro que hayas tachado las voletas de esa manera?

    Saludos grandote!

    Reply
  3. Alexei Tellerias

    sabes que yo soy defensor del “voto castigo” por una cuestión de principios. entiendo (y siempre lo he entendido) que la abstención no hace nada, no conduce a nada y no demuestra nada (porque a los partidos le importa un pito que voten pocos mientras ganen los suyos) entonces, dentro de este marco que acabo de mencionar, valoro mucho lo que has hecho porque es lo que todos los grupos que propugnaron por la “huelga electoral” debieron hacer. Ir a las urnas y VOTAR EN BLANCO.

    Por qué votar en blanco? Porque un voto nulo puede ser confundido al final como el de un ñame con cédula que marcó 1 senador de un partido y un diputado de otro, o sea, no hay diferenciación final.

    Sin embargo, los votos en blanco son eso: EN BLANCO, y tienen su categoría propia dentro del conteo final (y se toman en cuenta dentro de los votos emitidos)

    Una vez dicho esto, puede que mueva a sorpresa que haya ido a votar y que no lo haya hecho en blanco, sino por 3 candidatos que ya mencioné en mi blog. Por qué lo hice? Sencillo. En una entrevista que le hice a una escritora puertorriqueña llamada Alinaluz Santiago coincidimos en el sentido de que “los cambios no se hacen solos”. El día que se cree un movimiento grande de opinión en contra de los mercaderes que tenemos en los principales partidos políticos, apúntenme de primero. Mientras tanto, prefiero votar por los que mi conciencia me señala como buenos (o menos malos) y reclamar en consecuencia.

    Nada, esta es mi paja mental del día.

    Reply
  4. El Pequeño

    Viejo, para que, si asi lo deseas, actualices tus numeritos, agarrate este rolin a mano pela:

    Un sindico gana $100,000. El sueldo de los regidores varia segun el municipio (que dicho sea de paso, son ellos mismos quienes se aprueban sus aumentos), pero en promedio estan por los $35,000. No se cual es el sueldo de los vice-sindicos.

    En el congreso, los diputados ganan cerca de $200,000, asi que vete imaginando lo que ganaria un senador.

    Todo esto es aparte de 2 exoneraciones, pistola, pasaporte diplomatico y un par de boronitas mas.

    Reply
  5. Joaquin Martinez

    Luego de leer este post, me arrepiento de no haber ido a votar y “abstenerme”. Me encantó tu idea y creo que la voy a poner en practica en el proximo “circo de payasos” .. oops.. quise decir “elecciones”.

    En otro orden, a mi también me gustaría saber, que ustedes (y yo me incluyo), los que no estamos de acuerdo con la “democracia” por los payasos que tiene detras en nuestro pais, harían en caso de que la historia fuese diferente. Es decir, que pasa si por ejemplo, un familiar o una persona muy cercana a ustedes consigue un puesto muy importante dentro del ambito de la politica. Pensarían igual o .. simplemente cambiarían la cara ?

    Espero sus comentarios!!

    Reply
  6. El Pequeño

    Bueno Joaquin, en mi caso tengo un tio que fue diputado y que ahora es sub-secretario de estado, tambien a la esposa de otro tio mio la pusieron como candidata a diputada por Santo Domingo Norte para cumplir con la asignacion del 33% de las candidaturas para las mujeres que exige la ley y resulta que disque gano.

    Despues que, con ellos, comence a conocer como es que se mueven las cosas en la politica fue que me di cuenta de lo asquerosa que es.

    Reply
  7. Sandra

    Yo me abstuve de votar,y no tengo ningún remordimiento, lamentablemente nos toca siempre vivir el mismo cuadro esperanzador de quienes hoy dicen hacer, y mañana ” si te ví, ni me acuerdo” estoy acostumbrada a sentir el jolgorio del pueblo, lo mismo y lo mismo, diciendo ” ahora si!, este es el hombre/mujer” pasa el circo electoral, usted va a echar su voto lleno de sueños y esperanzas y simplemente sigue en el letargado sueño de la corrupción de esos homo sapiens en quien usted depositó” su esperanza”
    He dicho! caso cerrado!

    Dario, Big Mama //fuerte está en receso, pero no te apure :p

    Reply
  8. Mariposshita

    Jajajajja que risa, yo voté y hale mi dedo para ver si no me quedaba la manchita molesta esa …guaaacatela.

    jajajjaj Tu eres un caso serio :*

    Reply
  9. Nehemoth

    Y fíjate 4 años después estamos en lo mismo, lamentablemente.
    Avance?, si creo que si, creo que hemos avanzado mas hacia el retroceso.

    No conozco los candidatos, los que conozco ni en mas mórbidas pesadillas votaría por ellos, pero lamentablemente sentado en mi casa no creo que logre el cambio, iré a votar, iré, me levantare temprano como siempre y perderé un poco del sueño que tanta falta parece que necesito, pero iré.

    Al final del día me quedara la satisfacción de crear un voto nulo, pero sera un nulo especial, un nulo con un mensaje que en algún momento tendrán que contar.

    Vaya y déjele su mensaje, que su voto se lo cuenten aunque no cuente.
    .-= Nehemoth´s last blog ..Edge Of Darkness (2010) =-.

    Reply
  10. Pingback: Votando por Ninguno | 40 Limones

Comenta, sin vergüenza